Tu cava se cuenta sola. Nunca se ordena sola.
Define mínimos y máximos por etiqueta. Cuando el stock baja del piso, Cavawise arma el pedido al proveedor que tú elijas y lo deja en borrador. Tu sommelier o dueño firma antes de enviarlo — automatismo sin perder control.
Min/max por botella y sucursal
Cada etiqueta tiene su propio piso y techo. La carta de Polanco y la de Valle no necesitan la misma reserva.
Pedidos propuestos, nunca enviados solos
El sistema redacta el draft al proveedor que tú hayas elegido para esa etiqueta. Nada sale hasta que un humano lo aprueba en la app.
Conteo físico sin Excel
Cuando hacen la toma física, la actualización se hace desde la misma pantalla — se registra quién contó y cuándo.
Cómo funciona
- 01
Configuras umbrales al abrir cuenta
Cavawise sugiere valores iniciales basados en tus últimos 6 meses de ventas si importas tu histórico.
- 02
El sistema vigila todos los días
Una tarea diaria cruza ventas y stock contra tus umbrales. Si hay etiquetas bajo piso, agrupa por proveedor.
- 03
Recibes el draft en la app
Tu sommelier o dueño ve el pedido con cantidades, precio unitario, comisión y total. Edita, aprueba o descarta.
- 04
El proveedor recibe la orden firmada
Al aprobar, el pedido sale al canal del proveedor con la información fiscal lista. Se registra en la bitácora de auditoría.
Para el restaurante
- Se acaba la cava agotada en media hora de servicio por olvido de pedido.
- Menos fricción entre sommelier, almacén y contabilidad.
- Trazabilidad completa: quién aprobó, cuándo, con qué justificación.
Para la bodega
- Pedidos llegan con cantidades razonables, no ráfagas urgentes.
- Menor tasa de quiebre de stock por parte del restaurante — menos vino que regresar.